Tras años de integraciones caseras, dejamos de ensamblar el flujo de trabajo y lo construimos desde cero.
De dónde viene esto
El objetivo original nunca fue construir software. Era compartir nuestros vídeos: los momentos divertidos, los sustos, los duelos apretados, los derrapes, las curvas, las aceleraciones y las frenadas. Pero cada vídeo se llevaba horas. Hicimos complementos, scripts y utilidades, compramos software, y aun así cada vídeo corto acababa en horas de trabajo. El siguiente tardaba lo mismo. Incluso con todos los datos en la mano, el trabajo manual pesaba tanto que casi siempre publicábamos solo los vídeos más importantes, y el resto del material se quedaba donde estaba.
Integraciones propias. Complementos. Scripts de conversión. Herramientas de análisis capaces de decirnos que en una sesión había pasado algo interesante. Aun así había que importar varios vídeos y sincronizarlos a mano. Y aunque supiéramos que ocurrió en 31:41:59, todavía tocaba ir hasta ahí, poner marcas, guardar y arrancar un proyecto nuevo desde ese punto. Cada vídeo se llevaba su tiempo, y si encontrábamos un fallo había que corregirlo desde el principio en todos.
Lo que nunca llegó fue el flujo de trabajo. No existía un solo sitio donde las imágenes, los datos y la línea de tiempo fueran la misma cosa. Cada clip terminado seguía exigiendo varios programas: una exportación del primero, una conversión de datos de otros dos, y acordarse del orden y de qué tomas iban juntas.
StintBox 1.0 sustituye todo eso. Un programa, nuestro propio motor, desde el archivo que escribió tu cámara hasta el vídeo que subes, sin nada en medio que no controlemos nosotros.
Qué significa eso en la 1.0
El sueño era sencillo: un día de circuito tiene que poder montarse y exportarse esa misma noche, sin concesiones. Hoy lo conseguimos, y seguimos trabajando en hacerlo más rápido.
- Leemos nosotros mismos el archivo de la cámara. GoPro, DJI e Insta360 guardan la telemetría dentro del archivo de vídeo. StintBox lo abre directamente, con un decodificador que está bajo nuestro control. Sin paso previo de exportación, sin aplicación complementaria, sin archivo intermedio.
- Widgets que forman parte del programa, no atornillados por fuera. Indicadores, gráficas, mapas, cronómetros y lecturas dibujados por el mismo motor en la vista previa y en la exportación, así que lo que ves en el editor es lo que acaba en el archivo.
- Tu propia máquina, tus propios archivos. No se sube nada para renderizar. Tus grabaciones no salen de tu disco salvo que tú lo pidas.
- Exportación acelerada que usa el hardware que tienes. Los codificadores de NVIDIA, Intel, AMD y Apple se aprovechan cuando están.
- Proyectos, guardado automático y deshacer, porque perder el trabajo de una tarde por un cierre inesperado es un problema resuelto en todas partes menos en este rincón.
Hacia dónde vamos
El objetivo no ha cambiado desde lo primero que construimos para nosotros mismos: tus datos sobre tus imágenes, sin granja de renderizado, sin una suscripción de la que no puedas salir y sin dejarte una tarde de tu vida por vídeo. Todo lo que venga después de esta versión es ese mismo objetivo, mejor hecho.